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El Palmeral de Elche 1

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El Palmeral de Elche

Este es el palmeral único de su tipo en cualquier parte del continente europeo, lo que lo convierte en un paisaje excepcional en este contexto geográfico. Geógrafos árabes y los viajeros europeos han dado testimonio de esta calidad excepcional a lo largo de la historia. Además del bosque salvaje auténtico, muchos árboles de palma se cultiva en los jardines, los restos de la agricultura árabe establecido a lo largo de ocho siglos en la Península Ibérica.

Los datos arqueológicos de la Península Ibérica y los períodos romanos indican que estas plantaciones son en realidad mucho mayores que el palmeral árabe. También existe lo que sobrevive de un acuerdo o un plan urbanístico, que se puede ver en la cartografía de la región. El núcleo central de la ciudad está rodeado por una serie de jardines de palmeras antes de alcanzar la adecuada área rural, donde éstos están más dispersos, aunque parezca ser maderas naturales, sin intervención humana.

Las palmeras también constituyen un componente esencial de la cultura de Elche, que se manifiesta de muchas maneras, las procesiones del domingo de Ramos, la Noche de los Reyes, escudo de la ciudad de las armas. Los orígenes del Palmeral de Elche, se atribuyen a los fenicios y cartagineses en el 1r milenio, ya que las fechas formaban parte de su dieta. Fue con la invasión árabe en el siglo octavo que comenzó a ser cultivado, una red de canales de riego, permitió a las aguas salobres del río Vinalopó a utilizar. La ciudad se trasladó hacia el norte a una nueva ubicación y rodeado de palmeras, con el fin de recrear una reminiscencia de ese paisaje del norte de África, de donde los nuevos pobladores llegaron.

Elche fue capturado en 1265 durante el reinado de Jaime I y sus tierras fueron redistribuidas. Las fértiles tierras de la margen izquierda, regadas por el canal principal (Sequia Major) se han concedido a aquellas personas que colaboraron en la reconquista, esta área contiene muchas plantaciones de palmeras datileras, algunas de las cuales sobreviven hasta nuestros días. No hubo bosques en la orilla derecha (los Magram), donde las tierras fueron asignadas a los vasallos moriscos (musulmanes), sin embargo, a pesar de la menor fecundidad de esta zona, sus agricultores alcanzado un alto grado de productividad, que era la degeneración de tristeza cuando se los moriscos fueron expulsados en 1606.

Fuente – Absolut Elche

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